Estas en "Coro Arciprestal <[Grupos]> <[Pastoral]>
 

     Como no hay memoria, diario, ni registro en el archivo del coro, no podemos seguir por orden cronológico lo que allí se vivió. Sin embargo el archivo musical es un auténtico tesoro. Las partituras, casi todas, son manuscritas y muchas de ellas de autores torrevejenses: D. Luis Cánovas, Capellín Viudes.....

     Y hablando de las cantoras tenemos oídas de Avelina Carratalá (El coco), las mellizas del polaco (Dúo de abajo), Concha la Esparsa, el Cuquino....

     Más recientes ya conocidas por muchos de nosotros, con Pilar Pacheco, La Veterana: Julia Castell, Pilar Freixa, las hermanas Orteg...

     Entre los trabajos que absorben a los humanos hay dos grupos claramente definidos:

     Los obligados, que encuadran a los que nos proporcionan el sustento y los que desarrollamos para mantener en funcionamiento nuestros propios servicios. Se hacen por interés.

     Los hobbys, que practicamos simplemente por afición, y los que además sue­len repercutir en beneficio de unos terceros. Se hacen por propio disfrute unos y por amor a Dios, al Arte o por altruismo, otros. Son desinteresados.

     Perteneciendo a este último sector, hay en Torrevieja muchas personas y asociaciones que emplean tiempo, trabajo, cualidades.., para proporcionar o conservar instituciones en beneficio de la comunidad. Estamos hablando de los que no cobran, pero además no se les suele reconocer mérito, no se les agradece e incluso, en muchas ocasiones, se les critica.

     Os invitaría, amigos internautas, a dar una vuelta por el coro Parroquial de la Inmaculada una de esas tardes de ensayo.

     Las cantoras son mujeres cargadas de obligaciones familiares, pero que se esfuerzan por conservar los cantos tradicionales que tan bien respaldan a la liturgia.

     En un archivo insignificante se guarda un tesoro en partituras que, en Torrevieja, como una excepción, después que el Concilio Vaticano simplificara y unificara los cantos en las iglesias, aún prevalecen a mayor de Dios gloria, según el lema de la Compañía de Jesús.

     Manuscritos limpiamente signados de manos de autores torrevejenses, compuestos expresamente para nuestras celebraciones: Luis Cánovas, Capellín, Viudes... plegarias para Las Flores, Novenas para la Purísima, Villancicos...

     Junto a estas piezas entrañables están las misas “grandes” que cantábamos en la de “3 curas en fila”, de Calahorra, de Perosi... y las más sencillas Pío X, la gregoriana de Angelis, la Pastorela de Navidad... Y motetes, triduos, himnos, sabatinas, despedidas...

     Los últimos días de Cuaresma, como desde hace muchos años, se ha cantado el Septenario. Quizá Los Dolores de Prado a tres voces, sea lo mejor que queda en el Coro Parroquial. Para esta ocasión los hombres refuerzan el grupo ocupán­dose de los bajos, esa tercera voz que no podemos escuchar sin recordar a D. Bernardo.

     Los Dolores resultan solemnes, impresionantes...

     El año pasado, por primera vez, se sacó a la luz tercer Dolor, que se cantaba, dicho sea de paso, independiente de partitura de Prado, en un solo de tiple muy lucido. Pero el tercer Dolor de la serie es una preciosidad.

     Devoción a parte, valdría la pena que se abarrotara la Iglesia en plan de concierto, con el único programa, excepcional, de Los Dolores.

     Una que ha vívido muy de cerca este ambiente, le emociona encaramarse por la estrecha escalera del campanario hasta el Coro, por donde han pasado voces magníficas cuyos ecos están allí en cada rincón, y juntarse tímidamente con las que hoy les suceden con toda dignidad.

     Agradecemos al grupo de hombres y mujeres, a quien los dirige, a los organistas, esta labor constante y maravillosa de poner en atril nuestros cantos religiosos tradicionales, que elevan el espíritu más que cualquier oración.

 

E - Mail: medios@parroquiainmaculada.com